¿Sustituye un zumo a una pieza de fruta?
La respuesta a esta pregunta, aunque parezca muy obvia, es que no. Ni aunque el zumo sea casero o natural o se beba inmediatamente “para que no se pierdan las vitaminas”.
Vamos a explicar este error habitual para entender por qué no es equiparable ingerir una fruta entera a solamente su jugo:

  • Pérdida de la fibra: cuando se exprime una fruta se pierde la fibra, y el azúcar contenido en la fruta, queda libre, produciendo un pico glucémico en sangre.
  • Pérdida de nutrientes: en la pulpa que desechamos cuando nos hacemos un zumo se encuentra la mayor parte de la fibra, vitaminas y minerales.
  • Menor poder saciante: la masticación pone en marcha una serie de señales que viajan al cerebro y provocan una sensación de saciedad. Los zumos, al no masticarse, sacian menos.
  • Elevada cantidad de azúcar libre y mayor riesgo de caries: el consumo de azúcar libre está directamente relacionado con el riesgo de padecer caries.

¿Y los batidos de frutas o smoothies? Son preferibles a los zumos, ya que se conserva la pulpa y sus propiedades nutricionales, pero la primera opción siempre ha de ser la fruta entera.
Por lo tanto, un zumo no es igual que una fruta ya que presenta: menos vitaminas, menos minerales, menos fibra, sacia mucho menos y provoca más hambre a corto plazo.

¿Te apetece una buena pieza de fruta? 😉