El ayuno intermitente es una de las tendencias saludables que más protagonismo está cobrando actualmente. Se trata de un cambio en la rutina alimentaria que tiene increíbles efectos para el organismo. Al hacer cambios es nuestra alimentación es fundamental consultar con un nutricionista para conocer el estado de nuestro organismo. En este artículo explicamos qué es, qué beneficios tiene y cómo realizarlo de forma adecuada.

¿Qué es el ayuno intermitente?

Esta práctica consiste en alternar periodos de ayuno con otros de alimentación. Es decir, se establecen unos horarios estrictos para realizar las comidas y se restringen el resto del tiempo. Si bien es una de las rutinas alimenticias más antiguas, se ha comenzado a popularizar recientemente.

De igual manera, conviene dejar claro que no es una dieta, sino un cambio en la disciplina nutricional diaria. Dependiendo de la periodicidad, encontramos tres tipos de ayuno:

– Diario: el más popular es el que consiste en la regla 16/8 . Se basa en realizar las comidas normales durante 8 horas y ayunar durante las otras 16.

– Semanal: frecuentemente, se realiza la pauta 5/2. En este caso, se llevarán a cabo las comidas con total normalidad durante cinco días. Los otros dos, se reducirá la ingesta un 75 % .

– Mensual: es el menos practicado y, a la vez, el más duro. Se establecen días de ayuno con otros en los que se realizan todas las comidas.

¿Qué beneficios tiene?

Esta disciplina alimenticia tiene grandes beneficios para quienes la practican, tal y como veremos a continuación:

– Uno de sus puntos fuertes es la mejora de la autofagia. Es decir, el cuerpo potencia los mecanismos que tiene para aprovechar y reciclar los nutrientes.

– Tiene increíbles capacidades antiaging, pues ralentiza el proceso de envejecimiento celular.

– No debemos olvidar que ayuda a quemar grasa. De esta forma, es uno de los mejores complementos para el entrenamiento de cardio.

– A nivel psicológico, hace que estemos en estado de alerta y tengamos una mejor respuesta automática.

– También nos libera de los horarios de las comidas, reduciendo el estrés que supone normalmente saltarse una.

– Al facilitar la pérdida de peso, se previene también la aparición de enfermedades neurológicas, cardiovasculares y del cáncer .

– Es un gran aliado en la lucha contra la diabetes tipo 2, interviniendo también en los procesos de regeneración celular.

– Se potencia la flexibilidad energética y metabólica.

– La hormona del crecimiento se segrega en mayores cantidades y mejora la resistencia a la insulina .

– Se aumenta la producción de la melanina, que es el pigmento encargado de dar color a la piel.

– Gracias a la disminución de los procesos de oxidación, alarga la vida.

Tiene grandes repercusiones en la autoestima, puesto que se alcanzan de forma más rápida objetivos físicos y estéticos.

Si quieres hacer un cambio en tu rutina alimentaria el ayuno intermitente es buena opción.

¿Cómo realizar el ayuno intermitente?

A la hora de comenzar con esta modalidad de ayuno, recomendamos empezar por el diario. Teniendo esto en cuenta, podemos trazar tres subtipos. Cada uno será más o menos indicado para cada persona en función de sus horarios de trabajo y demás particularidades.

– 16/8: se trata de la opción más empleada a nivel general. Tenemos dieciséis horas de ayuno y otras ocho para repartir las comidas. Esto implica saltarse, al menos, una comida, que puede ser la cena o el desayuno.

– 12/12: es muy parecido al que hacemos todos, pues entre la cena y el desayuno pasan unas doce horas. Consiste en distribuir las comidas en un periodo de doce horas y restringirlas durante la otra mitad del día.

– 24: no se recomienda para las personas que acaban de comenzar con esta técnica nutricional. Hay que permanecer sin comer nada durante un día completo. Este subtipo es el que se realiza, más bien, en los casos de ayuno semanal o mensual.

Consejos para organizar el ayuno intermitente

Al establecer cómo realizar el ayuno, hay que tener en cuenta los horarios de estudio, trabajo y demás. Por otro lado, hay que prestar gran atención a los alimentos que comeremos durante las horas permitidas. Respecto a esto, los especialistas recomiendan llevar una alimentación equilibrada y variada.

Del mismo modo, el periodo de ayuno no significa que no podamos ingerir absolutamente nada. En su lugar, debemos apostar por agua, bebidas sin calorías y té para acompañar las horas sin comer. Asimismo, es recomendable saltarse alguna comida al día en vez de comenzar con largos periodos de ayuno.

No podemos concluir sin dejar claro que el ayuno puede estar contraindicado para ciertos tipos de personas. Nos referimos, por ejemplo, a personas con diabetes, cardiopatías, problemas de colesterol o de presión sanguínea. Además, mujeres embarazadas o en lactancia, niños, ancianos o personas con trastornos alimenticios también deben consultar a un médico antes.

En definitiva, el ayuno intermitente es una opción fenomenal para cuidar de la salud. Es importante cuidar los alimentos que comemos, pero también la forma de la que lo hacemos. Para concluir, queremos recordar la importancia de informar a nuestro nutricionista personal de las intenciones de realizar este tipo de disciplina alimentaria.