El uso de electroterapia en fisioterapia permite mejorar el estado de nuestro paciente de forma más eficaz, dada la utilidad de esta técnica. Sin embargo, no siempre se conocen cuáles son las características de su aplicación y sus ventajas. A continuación, explicamos estos factores entre otras cuestiones.

¿Qué es la electroterapia?

La electroterapia es un complemento habitual de la fisioterapia desde hace décadas. Es a partir de la creación de los microprocesadores cuando se ha convertido en una herramienta indispensable en los centros dedicado a esta disciplina.

Ahora nos resulta posible regular con mayor exactitud la intensidad de la corriente para lograr acortar el periodo de recuperación del paciente. La electrofisiología combina el conocimiento del fisioterapeuta con las leyes de la física y de la química para conseguir reacciones curativas que terminan por relajar la musculatura de manera natural y por paliar el alcance de las lesiones que se hayan podido sufrir.

Tipos de electroterapia en fisioterapia

Esta técnica se caracteriza por dividirse en tres tipos fundamentales para ganar en adaptabilidad para cada paciente.

EMS

Estas siglas hacen referencia a los electroestimuladores musculares. Se usan gracias a la tecnología TENS (estimuladores a través de parches en la piel). Los parches se colocan sobre la lesión y se va modificando la intensidad de la corriente para lograr ir aumentando la resistencia del músculo y de los tejidos.

Microondas

Esta alternativa no es recomendable para embarazadas, personas con marcapasos o con una prótesis metálica. Se aplica calor a través de rayos infrarrojos que llegan directamente al músculo. Pero sin provocar sensaciones molestas en la piel. Su eficacia es muy alta, ya que estimula la creación de tejidos y la reparación fibrilar.

Iontoforesis

Consiste en la inyección de una medicación específica que refuerza sus efectos gracias a la electricidad. En la actualidad, se prefiere la eficacia de la medicación al uso. Aunque esta alternativa, la fisioterapia en deportistas de élite, sí es usada para recuperarse en un tiempo récord. Es contraproducente en los mismos casos que los explicados en el apartado anterior.

¿Cuáles son los beneficios de la electroterapia en fisioterapia?

Aparte de los ya mencionados, serían los que se describen en los siguientes apartados.

Su poder para calmar las molestias musculares

Si bien el masaje fisioterapéutico está pensado para lograr este mismo resultado. La estimulación con electricidad conlleva que los nervios y los músculos se relajen progresivamente. Una estimulación suave produce también un efecto analgésico que termina por hacer más llevadera la lesión y por ir recuperando el movimiento natural de los músculos de forma menos dolorosa.

Su carácter antiinflamatorio

La inflamación muscular o la tendinitis son dos de los motivos principales para experimentar dolor en la zona a recuperar. La electricidad ayuda a dilatar los vasos sanguíneos, lo que permite que baje la inflamación y que los tejidos dañados comiencen a recuperarse de forma progresiva.

Su valor como medida preventiva

El fisioterapeuta no siempre trabaja para corregir lesiones, sino también para prevenirlas. Con la electroterapia a distintas intensidades logramos que la musculatura siga trabajando a un ritmo habitual. Fortaleciendo así los tejidos y evitando la aparición de roturas fibrilares o de contracturas.

electroterapia en fisioterapia
Es una herramienta indispensable para reducir el periodo de recuperación del paciente

Su capacidad para equilibrar el riego sanguíneo en la zona dañada

Una alteración de la estructura interna del músculo o del tendón provoca que la circulación se modifique, lo que impide la correcta oxigenación del área lesionada. La electricidad actúa como correctora de estas anomalías, acelerando el proceso de recuperación e incidiendo en la correcta oxigenación de los tejidos, con lo que evitamos su atrofia.

Su eficacia para corregir todo tipo de lesiones

Tal y como hemos indicado, el fisioterapeuta tiene la capacidad de regular la intensidad de la corriente dependiendo de las necesidades del paciente. Así, luxaciones, esguinces o contusiones pueden solucionarse en menos tiempo, evitando así sus molestos síntomas y consecuencias diversas e imprevisibles.

¿Quién debe aplicar la electroterapia?

Siempre un fisioterapeuta. Aunque existen centros que la usan con fines estéticos, hay que recordar que un mal uso de la misma puede aumentar el alcance de la lesión y complicar la recuperación.

Es importante subrayar que un fisioterapeuta necesita todas las pruebas diagnósticas posibles de su paciente así como conocer su historial médico. Solo entonces podremos diseñar el tratamiento más recomendable y optar, o no, por el uso de la electroterapia para corregir el problema.

La combinación de los masajes, los estiramientos y las demás acciones típicas de la fisioterapia con la electricidad conlleva los efectos ya comentados. Podemos afirmar que la electricidad se convierte en la mejor aliada del fisioterapeuta para aumentar el alcance de sus maniobras y para lograr que el paciente recupere su calidad de vida en menos tiempo.

Así, la electroterapia en fisioterapia son no ya una alternativa, sino una posibilidad real de lograr que nuestro trabajo sea más eficaz y se convierta en una ayuda indispensable para el paciente.