Las lesiones crónicas no dejan de ser uno de los mayores escollos para cualquier tipo de persona. Sin embargo, los deportistas son los que afrontan sus consecuencias de forma definitiva. A continuación, aclaramos los distintos tipos de lesiones deportivas y en qué consiste la rehabilitación deportiva más eficaz para evitar su cronificación.

Tipos de lesiones deportivas

En la mayoría de las ocasiones se producen por una mala praxis relacionada con el uso de un calzado inapropiado o por un movimiento repetitivo o brusco que pueda alterar la estabilidad muscular. Aspectos que suelen estar relacionados con la mayoría de las lesiones de running.

Podemos incluir cada lesión en cualquiera de las dos siguientes clasificaciones: agudas (las que ocurren de forma repentina) o lesiones crónicas (las que aparecen tras la práctica deportiva continuada). Entre las lesiones deportivas más habituales podríamos destacar las siguientes:

Esguinces y torceduras. Se producen por un movimiento que provoca un estiramiento excesivo de los ligamentos, lo que evita que actúen de la forma habitual.

Desgarros. Los músculos y los tendones terminan por rasgarse debido a un exceso de esfuerzo.

Problemas en la rodilla. El desgaste de esta articulación es continuo, lo que puede terminar provocando que se alinee de forma incorrecta.

Inflamación muscular. Se produce normalmente por la falta de descanso y eso termina degenerando el tejido hasta provocar una inflamación.

Lesiones en el tendón de Aquiles y en los ligamentos del pie. Ambos soportan el peso del cuerpo. Lo más habitual es encontrarnos con una inflamación, una tendinosis, una bursitis o la rotura del antedicho tendón, que es, sin duda, una de las lesiones más temidas por los deportistas.

Fracturas y dislocaciones. Cualquier traumatismo puede provocarlas. Podemos aliviar sus consecuencias de la forma que expondremos en el siguiente apartado.

Rehabilitación deportiva para evitar las lesiones crónicas

La fisioterapia es la disciplina que se encarga de recuperar la normalidad tras cualquier lesión. Es importante mencionar que el fisioterapeuta debe encargarse de:

– Realizar un diagnóstico completo de nuestra condición física para determinar el alcance de la lesión.

– Diseñar un calendario de sesiones exponiéndonos siempre las características de cada una y los objetivos que hemos de conseguir.

Recuperar nuestro estado físico previo a la lesión.

– Analizar el estado de nuestra musculatura y de los huesos para amoldarlos mejor al deporte que practicamos.

– Ofrecernos las pautas necesarias para que evitemos la repetición de la lesión.

¿Cuáles son las técnicas más utilizadas para curar las lesiones deportivas?

Si bien cada lesión es distinta, es importante subrayar que hay una serie de técnicas que han confirmado su eficacia general. Algunas de ellas son las que describimos a continuación.

Cinesiterapia

Se basa principalmente en el movimiento de la zona lesionada. Se divide en dos grandes grupos:

Activa. Puede ser asistida (con la ayuda del fisioterapeuta), libre (nosotros mismos realizamos el movimiento) o resistida (a nuestro movimiento le añadimos una resistencia para aumentar progresivamente su fortaleza).

Pasiva. Es el profesional quien se encarga de realizar los movimientos. Su intensidad es siempre creciente hasta que podamos realizar los movimientos por nosotros mismos.

Propiocepción

Trabaja especialmente el sistema nervioso central con el único objetivo de lograr completar la labor más física. Se reprograma el cerebro, consiguiendo así recuperar el equilibrio y la coordinación de movimientos entre otros aspectos.

Kinesiotaping

Esta técnica es conocida gracias a las famosas tiras de colores que llevan muchos deportistas. Estas ayudan a contraer el músculo de forma más acertada, logrando así un efecto antiinflamatorio y de mejora de la circulación de la zona afectada. También facilita el drenaje linfático aumentando la capacidad de respuesta del organismo.

lesiones cronicas
Las tiras de colores crean un efecto antiinflamatorio aliviando la zona

Masaje

Es la técnica que más nos puede ayudar a lograr los mejores resultados. Suele afirmarse que el buen fisioterapeuta se encarga de leer los problemas musculares de su paciente para resolverlos. Resulta un perfecto complemento para corregir cualquier lesión y, de hecho, es la primera técnica que se utiliza para el diagnóstico.

Tal y como hemos podido comprobar, la fisioterapia es de vital importancia tanto en la recuperación física tras una lesión como en la prevención de su aparición. Es importante destacar que, al contrario de lo que sucede en caso de una lesión aguda, arriba explicada, la crónica siempre tiene una serie de síntomas que van avisando al deportista de su aparición.

Acudir al fisioterapeuta de forma inmediata en cuanto tengamos constancia de un síntoma repetitivo es siempre la mejor opción para evitar que una lesión termine complicándose. Igualmente, cualquier deportista debería visitar una clínica de fisioterapia de forma periódica para someterse a una exploración que permita descubrir cualquier anomalía que necesite ser tratada.

Las lesiones crónicas pueden ser evitadas o al menos mejoradas con la inestimable ayuda de la fisioterapia. Confiando en una clínica de profesionales con experiencia, será siempre más fácil lograr los resultados deseados. Todo sea por evitar una lesión que podría afectarnos de forma irreversible.